viernes, 8 de julio de 2016

El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará. Juan 14: 12

Cristo nos enseña y nos discipula para que continuemos la obra que Él hizo, a fin de que el evangelio no se detenga, sino que se extienda hasta los confines de la tierra. Él nos dio una palabra, que está sobre nuestras cabezas, al decir que mayores cosas haríamos en Su nombre. Por eso, Él está esperando que nos levantemos en fe haciendo esta palabra en nosotros.

Proclamemos las buenas nuevas a todo el mundo, sin excepción de personas, demostrando el poder que hay en Su nombre, en Su sangre y en Su Palabra, para sanar a los enfermos, libertar a los cautivos y predicar el año agradable del Señor. Levantémonos en el poder de la resurrección, para traer vida a muchos que están bajo sombra de muerte y sentenciados por el enemigo a vivir en oscuridad, rompiendo las maldiciones e iniquidades que han venido de generaciones.

Para eso hemos sido llamados a romper los yugos, declarando que el hijo de Dios murió, resucitó al tercer día y está a la diestra del Padre intercediendo por nosotros; para que hagamos todo lo que nos mandó a hacer, demostrando que el evangelio no es tan solo palabras, sino poder.

lunes, 30 de mayo de 2016

Que el Espíritu de Dios me llene!!! Ana Mendez Ferrell

La vida nueva en Cristo, se manifiesta cuando hacemos morir nuestra vieja naturaleza al dejar operar el Espíritu Santo de Dios.
Nuestra naturaleza caída está llena de limitaciones, de pensamientos torcidos de la voluntad de Dios. Es donde se escuchan las voces del temor y de la tentación. Es una antena que atrae la enfermedad y las desgracias, porque está bajo la potestad del diablo quien tiene el imperio de la muerte.
Tan sólo usando nuestras buenas intenciones, no podemos destruir esta vieja creatura, necesitamos el poder del Espíritu Santo. Hay una diferencia muy grande entre suprimir un deseo y sumergirnos en el Espíritu de Dios para que Él lo elimine radicalmente de nuestras vidas.
Permanecer en la carne, es lo más costoso y doloroso. Entra a una nueva vida con Cristo en el poder de su Espíritu.

Ana Mendez Ferrell

viernes, 8 de julio de 2016

El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará. Juan 14: 12

Cristo nos enseña y nos discipula para que continuemos la obra que Él hizo, a fin de que el evangelio no se detenga, sino que se extienda hasta los confines de la tierra. Él nos dio una palabra, que está sobre nuestras cabezas, al decir que mayores cosas haríamos en Su nombre. Por eso, Él está esperando que nos levantemos en fe haciendo esta palabra en nosotros.

Proclamemos las buenas nuevas a todo el mundo, sin excepción de personas, demostrando el poder que hay en Su nombre, en Su sangre y en Su Palabra, para sanar a los enfermos, libertar a los cautivos y predicar el año agradable del Señor. Levantémonos en el poder de la resurrección, para traer vida a muchos que están bajo sombra de muerte y sentenciados por el enemigo a vivir en oscuridad, rompiendo las maldiciones e iniquidades que han venido de generaciones.

Para eso hemos sido llamados a romper los yugos, declarando que el hijo de Dios murió, resucitó al tercer día y está a la diestra del Padre intercediendo por nosotros; para que hagamos todo lo que nos mandó a hacer, demostrando que el evangelio no es tan solo palabras, sino poder.

lunes, 30 de mayo de 2016

Que el Espíritu de Dios me llene!!! Ana Mendez Ferrell

La vida nueva en Cristo, se manifiesta cuando hacemos morir nuestra vieja naturaleza al dejar operar el Espíritu Santo de Dios.
Nuestra naturaleza caída está llena de limitaciones, de pensamientos torcidos de la voluntad de Dios. Es donde se escuchan las voces del temor y de la tentación. Es una antena que atrae la enfermedad y las desgracias, porque está bajo la potestad del diablo quien tiene el imperio de la muerte.
Tan sólo usando nuestras buenas intenciones, no podemos destruir esta vieja creatura, necesitamos el poder del Espíritu Santo. Hay una diferencia muy grande entre suprimir un deseo y sumergirnos en el Espíritu de Dios para que Él lo elimine radicalmente de nuestras vidas.
Permanecer en la carne, es lo más costoso y doloroso. Entra a una nueva vida con Cristo en el poder de su Espíritu.

Ana Mendez Ferrell